La comunicación positiva con los adultos mayores

feb 21, 13 • edicion •

Cuidadores

La comunicación positiva con los adultos mayores

Cuando hablan con una persona mayor, muchas personas simplifican excesivamente los mensajes, alteran el tono de voz o abusan de los diminutivos. Este tipo de comunicación puede provocar en el interlocutor baja autoestima o conductas dependientes, ¿lo sabías?

Texto: staff SER Mayor

Una buena parte de los cuidadores —familiares o remunerados— mantienen un tipo de comunicación verbal con los adultos mayores basada en estereotipos sobre la vejez. Ésta se caracteriza por un ritmo más lento, entonación exagerada, volumen elevado, simplificación del vocabulario y es muy parecida a la que frecuentemente se emplea con niños pequeños.

Las fórmulas de la comunicación verbal “específica para adultos mayores” se dan tanto en clínicas, consultorios, hospitales, residencias y centros de día, como en el entorno familiar u otras situaciones cotidianas (a la hora de hacer alguna compra, por ejemplo) y aunque generalmente se usan con buenas intenciones, es necesario saber que muchos adultos mayores las perciben como degradantes y condescendientes. Por otra parte, hay que decir que la comunicación verbal infantilizada y cargada de adjetivos como “mi reina”, “mi amor”, “abuelito, “preciosa(o)”, por citar algunos ejemplos,  no sólo no contribuye a mejorar la efectividad de la comunicación, sino que fomenta la dependencia y el aislamiento, y en muchos casos el deterioro cognitivo, funcional y físico. De modo que el cuidador que emplea una comunicación verbal estereotipada se aleja de uno de sus objetivos primordiales: potenciar la independencia del adulto mayor.

La comunicación verbal positiva

Este tipo de interacción equilibra la atención y el control de la situación, y transmite al adulto mayor que es capaz de comprender el mensaje y actuar independientemente. Veamos un ejemplo:

Comunicación estereotipada:

Un cuidador(a) remunerado se dirige así a una adulta mayor que no es su madre:

—Madrecita, ya tiraste el jugo, bueno… No pasa nada mi cielo, ahora mismo voy por un trapito, limpiamos la mesa y te cambio esa blusita por otra igual de bonita.

La adulta mayor se mira la blusa, trata de limpiarla.

—No te preocupes mamita, en un ratito vas a estar bien guapa.

La interacción es excesivamente protectora y dominante, emplea una inapropiada intimidad y da por hecho la incapacidad de la adulta mayor.

Comunicación positiva:

Un cuidador (a) remunerado se dirige así a una adulta mayor:

—¿Qué pasó señora Laura?

—Se me cayó el jugo y me manché la blusa. Me la voy a cambiar.

—Estos vasos pesan mucho —comenta el cuidador(a)— no se preocupe. Si gusta, le ayudo a cambiarse y en seguida limpio esto y le sirvo jugo en un vaso más ligero.

Esta forma de comunicación domina la situación y es respetuosa, pone atención a la persona, reconoce su independencia y su grado de autonomía.

Adiós a las formas inapropiadas de comunicación

El primer paso para mejorar nuestras habilidades de comunicación con los adultos mayores es eliminar las siguientes fórmulas:

  • Diminutivos y palabras empalagosas: su uso puede transmitir una inapropiada sensación de intimidad. No uses diminutivos para referirte a los objetos cotidianos y dirígete al adulto mayor según el parentesco que tienes con él o, de acuerdo al contexto, por su nombre de pila (de ser necesario antepón la palabra Don o Doña), su apellido o su profesión (doctor, licenciado, arquitecto, etcétera).
  • Plural inadecuado: evita frases como: “ya va a llegar su hijo por usted, ¿nos ponemos el suéter para que no sintamos frío?, lo correcto es decir: “ya va a llegar su hijo por usted, póngase el suéter, por favor, para que no sienta frío”.
  • Interrogación inapropiada: presupone que la persona no puede actuar o decidir por sí misma, por ejemplo: “El día está muy bonito, quieres salir a pasear, ¿verdad?”, en lugar de “El día está muy bonito, ¿quieres salir a pasear?”, o “Te la pasaste muy bien hoy en el centro [de día], ¿verdad? De seguro hiciste muchos amigos”, en lugar de “¿Cómo te fue hoy en el centro [de día]? ¿Hiciste muchos amigos?”.
  • Habla lenta y simplificación excesiva del vocabulario: su uso no facilita la comunicación con los adultos mayores. Emplea una comunicación estándar, la misma que utilizas con personas que no son adultas mayores, entendiendo, por supuesto, que la disminución de las capacidades auditivas o de la capacidad de atención sostenida de nuestro interlocutor puede dificultar la comunicación.
  • Aumento del volumen de voz: puede funcionar con un adulto mayor con problemas auditivos, pero en personas con pérdida auditiva leve o que usan aparatos de audición sólo distorsiona la percepción.

Si utilizamos una comunicación verbal positiva con los adultos mayores, hacemos a un lado la idea errónea de que son dependientes por el simple hecho de ser mayores. Asimismo estimulamos las capacidades cognitivas y funcionales de nuestro interlocutor. SER Mayor

Guía de utensilios para el confort del adulto mayor

Procurar la máxima comodidad a las personas de la tercera edad es parte de nuestras tareas. En seguida te presentamos algunos utensilios que te ayudarán a cumplir este objetivo.

Bastón para sillón

Con este bastón que se adapta a cualquier tipo de sillón, será mucho más fácil levantarse y sentarse. Tiene un pasamano ergonómico antideslizante. Incluye compartimiento para mantener objetos a la mano.

Bastón para sillón con charola giratoria

Este bastón se adapta a cualquier tipo de sillón, con él será mucho más fácil levantarse y sentarse. Ofrece mayor seguridad e independencia y además incluye una bandeja rotativa que soporta hasta 13 kilos.

Extensión de manija para sillón reclinable

Ofrece comodidad y mayor palanca, por tanto facilita colocar en la posición más adecuada el sillón reclinable. Está hecho de acero durable y tiene almohadillas protectoras que protegen la manija del sillón.

Pinzas alcanzaobjetos

Estas pinzas de 80 cm de largo son ideales para personas con movilidad limitada que deseen tomar artículos de difícil acceso, están dentadas para un mejor agarre, cuentan con puntas redondas para tomar artículos delgados y una punta imantada para artículos metálicos.

Asa de apoyo para automóvil

Este sencillo pero funcional producto ofrece soporte extra para entrar o salir del auto. Se instala en segundos y se adapta a cualquier modelo de automóvil. Está fabricado en nylon súper resistente y su largo de banda es ajustable.

Productos disponibles en Vida Abuelo, Soluciones para una vida más plena:

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