Prevención de úlceras por presión

ago 15, 12 • edicion •

Cuidadores

Prevención de úlceras por presión

Las escaras, llagas o úlceras por presión generalmente se presentan en adultos mayores inmóviles, con incontinencia o con alteraciones neurológicas.

Por Guadalupe Pérez, enfermera*

Las úlceras por presión o escaras aparecen con frecuencia en adultos mayores inmóviles, con incontinencia, débiles o en estado de desnutrición; también en aquellos con enfermedades neurológicas en etapas avanzadas (demencias, Parkinson, esclerosis múltiple), con alteraciones sensitivas, en coma o en convalecencia prolongada luego de una intervención quirúrgica.

Las escaras pueden alterar la funcionalidad de la persona y favorecer la pérdida de su autonomía, además de elevar los costos y la carga de los cuidados. Son muy complicadas de tratar, se infectan con facilidad y pueden poner en riesgo la vida.

¿Qué es una úlcera por presión?

Es una lesión de la piel y el tejido subcutáneo que se produce por el apoyo prolongado y continuo de una saliente ósea sobre una superficie dura, lo cual provoca disminución del flujo sanguíneo en dicha zona. Los sitios más frecuentes de aparición de úlceras por presión son los codos, talones, parte superior del fémur, tobillos, hombros, espalda, nuca y, con menor frecuencia, en los pabellones auriculares.

¿Por qué se produce la úlcera por presión?

1. Por presión prolongada sobre una superficie corporal.

2. Porque un paciente está sentado o semisentado y se desliza hacia abajo o de lado. Esto favorece que se formen pliegues cutáneos y se ejerza una presión entre ellos que contribuye a que la úlcera se forme.

3. Por fricción de una parte del cuerpo sobre una superficie, como ocurre cuando la piel se desliza sobre las sábanas si se jala al paciente en lugar de levantarlo.

4. Por humedad de los tejidos, de las sábanas o ropa pues ésta irrita de manera directa.

Es indispensable que el cuidador revise la piel del adulto mayor, sobre todo en las áreas que soportan mayor presión, y atienda los factores que podrían favorecer la presencia de las úlceras.

Prevenir, la mejor medida

La prevención es muy importante, ésta empieza por utilizar cojines o almohadillas en las salientes óseas sometidas a presión (cuando el paciente está acostado de lado hay que colocar almohadillas entre las rodillas). Igual de importante es la movilización frecuente del paciente, por lo menos cada dos horas durante el día, y por la noche cada cuatro horas si está en cama. El paciente no debe permanecer más de tres horas sentado.

Otras recomendaciones son:

  • * Colocar al paciente sentado o acostado en un ángulo no mayor a 30º, para que no resbale hay que poner un soporte en los pies. Asimismo vigilar que no se formen pliegues en la ropa de cama o en la piel del paciente, y evitar el uso de material abrasivo que al jalarse lesione la piel (como la tela adhesiva).
  • * Vigilar que no haya humedad y maceración de la piel, mantener al paciente limpio y seco. Si ya existe una ulcera, no dar masaje en el área ya que se puede causar más daño. El secado de las heridas con lámparas de calor debe evitarse.
  • * Para distribuir uniformemente el peso del paciente en cama se recomienda utilizar un colchón de agua, colchón eléctrico de presiones alternas, colchón de hule espuma en forma de cascarón de huevo o soportes mullidos alrededor del cuerpo (el empleo de estos aditamentos no sustituye a la movilización frecuente).
  • * No usar ruedas de hule o “donas” porque favorecen la carga del peso en una sola zona, lo cual daña el tejido. Tampoco es recomendable el empleo de piel de borrego para las camas ya que su limpieza no es fácil y puede favorecer la proliferación bacteriana.


* La enfermera Guadalupe Pérez está adscrita al Servicio de Atención Domiciliaria (ADI) del Hospital Regional 1 del IMSS.

Apoyos para la movilización

Si el estado del paciente lo permite, debe contribuir a su propia movilización, se pueden adaptar soportes de movilización en la cabecera de la cama (tubos, trapecios o triángulos de fácil agarre) con este fin. Se aconseja también el uso de grúas de movilización que faciliten el traslado y movilización del paciente, son fáciles de manipular y existe la posibilidad de comprarlas o rentarlas.

Sitios frecuentes de aparición de úlceras

Las cuatro etapas de las úlceras por presión

Guía para cambios de postura